Divagativa

De la relación entre la estética, la moral y la política o de por qué todas forman parte de la filosofía práctica

La estética ocupa, dentro de la distinción clásica de la filosofía, un lugar inestable. No pertenece del todo al ámbito del conocimiento ni tampoco se reduce a una teoría de la acción. Sin embargo, tampoco puede quedar aislada como una esfera meramente contemplativa. En ese espacio intermedio —donde algo se...

Del peligro de la danza

Una bailarina que baila en público sitúa la cuestión de la belleza en un lugar preciso, allí donde la experiencia individual se expone sin dejar de ser íntima. Su movimiento no es solo una ejecución técnica ni una forma de comunicación dirigida: es, ante todo, la continuación visible de algo...

De las visitas, de los reniegos y de la buena vida.

¿Qué es la belleza? La pregunta insiste, pero no se deja fijar. Durante siglos se la ha querido atrapar como cualidad, como propiedad de las cosas o de los cuerpos, como si pudiera señalarse sin fisuras: esto es bello. Sin embargo, la experiencia desmiente esa voluntad de orden. La belleza...

Y la verdad es mentira.

Podría acostumbrarme a tu presencia inquieta y salvaje. Podría ver abrir tus ojos cada día, si quisieras. Podría asumir el riesgo del abismo que me has enseñado. Podría recoger los restos del último naufragio. Podría hacer abono con ellos. Podría amarte sin reservas ni permisos. Podría amarte sin lavarme la...

De una narradora, en absoluto omnisciente, y de Alicia.

Alicia no está enfadada con nadie, aunque apenas salga por la calle. Se pone pantalones que le llegan al ombligo porque detesta que la curvatura de su carne sea cóncava y no convexa. Viste camisetas que dejan dos centímetros de piel al descubierto para que nadie intuya su complejo y...

Del diablo, las ramas y mi voluntad.

Esta noche ha venido el diablo a los pies de mi cama a recordarme la posibilidad del eterno retorno y me he desvelado. Todo va, todo vuelve; eternamente rueda la rueda del ser. Todo muere, todo vuelve a florecer, eternamente corre el año del ser. Todo se rompe, todo se...

De la cama, la enciclopedia y las despedidas.

Subo las escaleras de dos en dos con la sensación infantil de estar a punto de abrir algún regalo cuando, en realidad, solamente voy a meterme en la cama. Abro el nórdico y me introduzco hecha una bolita que frota sus patitas para acelerar el proceso de calentamiento corporal cuando...

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